Y entonces jugué a Alan Wake

Si tiene una ventaja el descubrir “las cosas” por azar es que te ahorras el tener expectativas y tener que convivir con las consecuencias del hype. Nos encandilan con publicidad, anuncios, teasers y en definitiva nos cuentan una y otra vez la historia de Pedro y el lobo y nosotros siempre caemos. Esperamos que ese lanzamiento sea la panacea. Y claro, cuando por fin llega a nuestras manos y lo probamos nunca cumple nuestras expectativas. El ser humano es el paladín de la insatisfacción y parece que todavía no lo sabemos. El caso es que todo este discurso del hype y las expectativas viene porque  precisamente las mejores experiencias las he tenido con aquellas cosas que ni me había planteado y luego, pufff, por arte de magia se cuelan en mi vida y me pintan una sonrisa.  En concreto con los videojuegos cada vez estoy teniendo sorpresa más y más agradables. Ya comenté como se inició mi historia de amor con uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos (Mass Effect) y como ahora continúa esa misma sensación de placer que solo se obtiene de las cosas que no planificas con Alan Wake. Aunque aquí he de decir que siendo del todo sincera, precisamente Alan Wake sí que me creo unas expectativas…y muy grandes. En 2003 salió Max Payne 2 (un juegazo con una historia de vértigo sobre un policía politoxicómano de Nuevo York que clama venganza) de la compañía Remedy. Como también he dicho en otro post (y a cualquiera que haya pasado 15 minutos conmigo) Max Payne es, para mí, uno de los grandes. Así que cuando termine MP2, me paso lo que me pasa siempre: quiero más y lo quiero ya. Lo que yo quería era, en realidad, un Max Payne 3: saber si Mona Sax estaba muerta, que era del pobre Max, que sería de su vida… Parecerá mentira pero después de pasar unas horas tan intensas con esos personajillos se termina teniendo ganas de saber cómo continúan sus historias, si alguna vez serán felices, si podrán descansar su espíritu… Yo quería conocer todas esas cosas del Detective Payne, pero su desarrolladora no estaba por la historia de continuar con la misma franquicia. Querían un cambio de aires. Se centraron en un nuevo título “Alan Wake” y la tercera entrega de Max Payne se quedaba olvidada en un cajón. Como Alan era el nuevo Max centre todas mis ilusiones de gamer en él. Las imágenes que se iban filtrando eran… impresionantes, y la historia tampoco pintaba mal. Solo quedaba entonces esperar a que por fin estuviera terminado y pudiera jugar con él. No sería un Max Payne pero aquello no era una mala alternativa.

El tiempo pasó, el juego se terminó y Remedy hizo una jaimitada. Solo iba a salir Alan Wake en   exclusiva para XBOX 360.  Soy muy viciosa, pero aquello no justificada la compra de otra consola. Ya era la orgullosa propietaria de una PS3, además del PC, así que con tristeza dije adiós a Alan.

Me consta que fue un gran juego pero me olvidé de él. De hecho yo soy una viciosilla de las ediciones coleccionista y la de Alan Wake fue muy buena. Pero no podía ser, y yo tenía muchos otros juegos a los que dedicar mi tiempo.

Dos años después y cuando Microsoft estimó conveniente que la exclusividad del juego le había hecho vender las suficientes videoconsolas decidieron que podía salir para PC. Y yo lo compre sin tampoco demasiada emoción: había terminado Mass Effect 3, tenia 200 horas en el Skyrim (recordad que los Elder´s Scroll nunca se terminan) me hice con una copia digital de Steam. No esperaba gran cosa o por lo menos no esperaba nada en concreto, solo la calidad mínima a la que me tenía acostumbrada Remedy). Después de 22 horas estoy a punto de terminarlo y debo decir que, aun y ser un juego “duro” y no de aquellos que te lo pasas con la gorra, lo he disfrutado mucho, mucho. Se me cae la baba. Nuevamente cuanto menos esperaba de un juego más satisfacción me ha dado.

La historia es un 10: enorme, sublime y retorcida. Yo disfruto anticipándome a las historias, intentando predecir que harán unos u otros, que giros tendrá la trama…en este caso me tiene contra las cuerdas y a duras penas tengo neuronas suficientes para seguir la historia como para adelantarme o hacer apuestas. Propia de Stephen King.

La jugabilidad es lo que me ha parecido más flojo del juego:  tiene los controles…”raros”, “torpes” y supongo que será un intento de meternos más en el personaje como hicieron con Dead Space. Vamos, que un escritor neoyorkino no tenga la agilidad de un marine superdotado, nuestra principal herramienta de lucha será la luz, iremos siempre cortos de munición y pilas…y en algunas ocasiones la respuesta no será ir en plan Rambo aniquilando a todos los poseídos sino el salir corriendo al punto de luz más seguro. En algunos momentos las “misiones” se hacen repetitivas y poco aburridas (realmente es siempre lo mismo: ir por un bosque a oscuras matando infectados). Las misiones que se hacen con compañeros son muy agradables y ayudan a que no se haga tan “pesado”.

A parte de eso no hay mucho más que reprochable. Es un gran juego, que produce mucha inquietud y cuando es de noche jamás tiene sensación de seguridad, siempre con el “ay” en el cuerpo por si aparece algún enemigo. La música acompaña perfectamente a la aventura y también te lleva a un “desagradable” estado de tensión.

Los guiños de la emisora de la radio, programas de tv y carteles son fantásticos. El amigo de Alan, Barry, es también de premio.

Otro día, cuando haya terminado la historia, posteare sobre mi interpretación del final que por lo que he ojeado es bastante abierta y susceptible de muchas interpretaciones.  De momento, aquí mi adelanto de la exclusiva, entiendo que Alan es un personaje de Tom Zane, el escritor. Por eso Alan se encuentra hojas del manuscrito que relatan los próximos acontecimientos y se cumplen: Tomas creo a Alan para salvarse de la oscuridad( o que salvara a los demás) y como gracias al poder del pueblo (o del lago) los que los artistas crean se hace realidad… Otra opción es que Alan sea real, Tom Zane supiera de su existencia y escribiera sobre el haciéndole llegar al pueblo para salvarlo… o una tercera opción: ya al principio del juego el narrador dice claramente que  el miedo no responde a una lógica…un posible aviso a navegantes para que simplemente nos dejemos llevar por la historia sin querer razonarlo todo. En todo caso, y porque soy así, me quedo con que Alana no existe, es creado por Tomas. El juego empieza con Alan en el ferri hacia el pueblo, pero no antes.  Antes NO EXISTE. Todos los Flashbacks de la vida pasada en Nueva York tienen lugar en el propio pueblo, pero no antes..

 

Seguiremos informando. Y mantened cargadas  las pilas de vuestras linternas.

 

 

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