H de Halcón de Helen Macdonald.

El año 2016 no ha sido un año especialmente brillante. De hecho, calificarlo así es ser muy generosa. A nivel de lecturas, series de televisión, películas y videojuegos no ha sido un año especialmente interesante: De videojuegos ando muy desconectada (y sin equipo adecuado,  y tampoco lo echo de menos). De lecturas ocurre lo mismo que ocurrió en 2015: : mucho ruido para pocas nueces,(y el mercado saturado de libros mediocres que supuestamente se venden como novela negra).

De todo lo que he leído en el 2016 ( que tampoco ha sido mucho)  no tengo ninguna duda en quedarme con “Muestra mi cabeza al pueblo”. Un libro estupendo que merece una entrada propia y tratarlo en profundiad.

De lecturas del año 2015 (que fueran una novedad editorial) me quedo con “H de Halcón” y con la nueva edición de “Mansura“. Ambos son libros magníficos que podría volver a leer sin ningún esfuerzo y manteniendo la sorpresa y satisfacción de la primera vez.

De H de Halcón hace tiempo que quiero escribir unas lineas: Es un libro que lo amas o te parece infumable. No tiene termino medio y por eso me gusta todavía más:  porqueé esconde una sensibilidad y una humanidad que no todo el mundo es capaz  encontrar. Algo así como un palacio interior al que no todo el mundo tiene acceso.

Para algunos se limita a ser un libro aburrido de pajarracos y cazar conejos: y no.  No es un libro de pajarracos, ni de cetrería aunque hable de ello.  Es un libro que explica la debilidad humana, la locura  en la que se navega cuando lo único que puede sentirse es dolor. Es un libro en el que en muuuuchas partes he llegado a sentirme identificada con la locura que explica la protagonista. Más que locura, desidia, anhedonia, ganas de que esconderse en un lugar oscuro para no salir.

Cuando Helen explica como remataba a un pobre conejo entre las garras de Mabel o como acabó con un pequeño conejo lleno de tumores está explicando el ser salvaje que el dolor había de hecho de ella.

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Lo bueno de H de Halcón es que consigue expresar sentimientos y definir estados de locura por los que se transita cuando se está inmersa en una época de dolor. Ayuda a empatizar con el sufrimiento propio, (que  siempre es más dificil que empatizar con el dolor del otro), a entenderse, a aprender a encontrar la paz…y la esperanda y  entenderlo como un proceso humano y por tanto, finito y con un fin y un remedio (o por lo menos como un estado temporal), y no únicamente como el perder las riendas de tu vida para siempre. Y aquí es realmente lo que lo hace que sea un libro interesante  y especial: no se limita a ser un libro de autoayuda.  El rito de iniciación a la felicidad, el transito de romper y superar el dolor,  lo hace  lo hace a través del mundo de la cetrería, de la caza con rapaces y de profundizar en la relación de Helen con Mabel. La historia de cetrería (a los que muchos les parece un peñazo) es el núcleo del asunto: Entrenar al azor, afeitarlo, es una metáfora de la lucha por domesticar nuestro propio dolor. Ahí  entra el paralelismo con la desperacion y hasta la brutalidad con la que T.H White intentaba domesticar a su azor, llamado Gos en su libro “The Goshawk“, cuando lo realmente deseaba era lucha contra si mismo, contra aquello que le quemaba y el impedía encontrar la paz: Cotejó a una enfermera hasta que la muchacha mostró interés y entonces desapareció. La historia de White, como la del duelo de Helen Macdonald, son mucho mas que la historia de dos azores y un rollo de cetrería (que es lo que algunos únicamente han llegado a ver). Es la historia de la lucha por recuperar  la esperanza,  que como dijo  Emily Dickinson es “esa cosa con plumas”, mientras se debaten en el miedo al dolor.

*Os recomiendo la lectura del reportaje de Jacinto Antón para El País  en el que reseña H de Halcón en la edición inglesa.